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Aristóteles ya lo dijo

Aristóteles ya lo dijo hace siglos, “Nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos.”

El ser humano construye su imagen del mundo a través de la información que recogen sus sentidos. Pero los estímulos son infinitos y nuestra capacidad de retención, limitada. Aquellos que se procesen lo harán por ser relevantes y los que más perdurarán, según los investigadores, serán los ligados a una emoción.

Sin incurrir en estudios o explicaciones neurobiológicas, es seguro que todos podemos nombrar alguna situación en la que un olor nos ha llevado a algún momento de nuestra niñez o una música nos ha hecho sentir un cosquilleo en el estómago.

Esta “sinestesia” en la que sensación y emoción están irremediablemente asociadas es una estrategia utilizada por algunas marcas que, gracias a esto, son seleccionadas por un público fiel que se decide por esa marca en concreto y no cualquier otra, pese a que los productos no difieran tanto entre sí.

Pensemos en Coca-Cola. ¿De qué color es? ¿A qué suena? ¿Tiene un olor? ¿Quizá un sabor? ¿Se te ocurre algún momento asociado a Coca-Cola? Si Coca-Cola fuese una persona,  ¿quién no ve a un Papá Noel rechoncho y risueño?

De esto trata la multisensorialidad de una marca, de crear una identidad  a través de los registros sensoriales que la haga diferente a sus competidores y que además consiga evocar una emoción, o varias. Esto garantiza que nuestro cerebro pueda almacenarlo más fácilmente y que recuperar esa sensación concreta resulte más sencillo al poder hacerlo por la vía sensorial y por la emocional.

Los 5 sentidos de una marca

La identidad de una marca puede entenderse de la misma manera que lo hacemos con la identidad de una persona.

Matías Prats y Línea Directa

Cuesta trabajo no asociar la voz de Matías al teléfono rojo con ruedas. Captar la atención y accionar la imaginación del oyente de manera inmediata, construir un tono comunicativo determinado y usarlo de manera coherente permitirá que los mensajes, la comunicación y el posicionamiento estratégico de la empresa lleguen al cliente de forma análoga a la personalidad de marca.

Los colores y la tipografía de Google

Identidad Visual hace tiempo que dejó de ser un simple logo: es un sistema completo con el que creamos todo un territorio de expresión visual de la marca para diferenciarnos de los competidores.  Hablamos de colores, tipografías, formas, espacios…

Massimo Dutti

Los olores de sus establecimientos están tan asociados a la marca que las reconoceríamos con los ojos cerrados. Esto es exactamente la Identidad Olfativa.

Renfe

Cada vez que escuchas esos sonidos sabes que a continuación oirás algún tipo de anuncio de la tripulación. Renfe ha conseguido a través de su  Identidad Auditiva convertir esas notas en un elemento exclusivo que la identifica y diferencia.

ColaCao

Y es que o eres de Nesquik o eres de ColaCao. No hay otra. Su textura o Identidad Táctil son decisivas en la elección de los consumidores. Que el ColaCao haga grumos gusta a muchos usuarios y eso lo identifica como marca corporativa.

No compramos un producto compramos emociones.

La marca ya no solo representa un producto. Una marca hoy en día ha de crear una relación de respeto y confianza con las personas. El cliente no quiere sentirse como un mero comprador, no busca un producto concreto sino unos valores asociados a esa marca que se lo ofrece: compra la marca con la que se siente identificado.

Crea marcas que se puedan escuchar, ver, degustar, oler y tocar, que generen una emoción.

Crea marcas emocionalmente competentes si quieres ser único y diferenciarte en un mercado altamente competitivo.