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El efecto manada

En el Barrio de las Letras de Madrid hay un restaurante que se llama La Sanabresa, una de las pocas casas de comidas para viajantes de comercio que quedan en Madrid.

Siempre que paso por delante encuentro una gran cola de gente esperando en la calle que, en algunos casos, llega hasta Atocha a la altura del metro de Antón Martín. Haga frío o calor, sea al mediodía o por la noche, veo esa inmensa cola de gente compuesta de japoneses, españoles, ingleses, americanos… todos dispuestos a hacer la cola, el tiempo que haga falta, para poder conseguir una mesa.

Y si alguien pasa de forma accidental por la calle y ve la cola, es hora de comer y no tiene muy claro a dónde ir, esa cola no le deja indiferente y… ¡ahí tenemos el efecto llamada!.

 Este restaurante es uno de los pocos que quedan en Madrid que dan auténtica comida casera, de una calidad bastante buena con unos precios estupendos. Esto quiere decir que el valor que aporta a sus clientes es muy alto.

La cola, esa inmensa cola, define con claridad el valor de La Sanabresa como marca y la buena reputación que la acompaña, y consigue que una parte de los que pasan a su lado se unan a la “manada” de clientes que desean degustar sus platos.

Branding y el efecto manada

Cuando consigues desarrollar tu marca de tal forma que generas “cola” esto es, gente dispuesta a esperar para conseguir tus productos y/o tus servicios sin que nadie se enfade por dicha espera, es posible que estés ante una marca con un alto nivel, no sólo de notoriedad, sino de fidelización.

Es el caso de cada lanzamiento de Apple con sus Iphone, que generan tal expectativa que los potenciales compradores son capaces de pasar la noche a la intemperie, en una cola, para ser los primeros en adquirir el nuevo dispositivo .

Pollos que traen cola

Lo mismo le pasa al asador de pollos Navarro en el barrio de Lavapiés en pleno rastro de Madrid. Este asador genera grandes colas, de pacientes y resignados clientes, los sábados y domingos porque sus pollos asados son inigualables y vale la pena la espera.

Esas colas son una evidencia física, y claramente visible, del nivel de atracción de este producto y su establecimiento.

Así que genera una cola y échate a dormir.