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Estas tres palabras de Ken Carbone, “UNIFICA, SIMPLIFICA, AMPLICA”,  describen a la perfección el proceso de cambio de Ancor Retail y Ancor Sign hacia nuestro nuevo nombre: Brancor.

¿Por qué este cambio? ¿Que qué significa esto? Significa que la innovación sigue siendo uno de nuestros valores presentes y que la evolución es el proceso lógico al que nos conduce esta forma de ser.

Los 20 años de historia que nos avalan nos han hecho aprender y crecer con cada uno de los retos que nos hemos propuesto. Seguimos centrados en nuestros clientes, en ofrecer soluciones personalizadas a cada uno de ellos, porque entendemos que ningún proyecto es igual que otro.

También hemos crecido en otros sentidos. Hemos ampliado nuestra presencia con otra oficina en Madrid para poder estar más cerca de nuestros clientes y proyectos.

Además, a nuestro equipo de expertos en Wayfinding y Branding se han unido nuevos compañeros y colaboradores para conformar un grupo de trabajo caracterizado por la multidisciplinariedad. Contar con profesionales de diferentes áreas permite un abordaje holístico del  proyecto y ofrece la garantía del expertise.

Esto nos facilita la ampliación de nuestro campo de actuación manteniendo la rigurosidad del proceso de trabajo de Brancor, en el que la estrategia constituye siempre el eje de cualquier actuación que llevamos a cabo.

Fractalidad y sinergia

Estos dos conceptos son la guía fundamental de nuestro trabajo: el todo contiene las partes y las partes contienen el todo y, a su vez, el todo es más que la suma de las partes.

Se puede comparar nuestro proceso con una melodía: las notas tienen unas características propias, tienen su propia “personalidad”. Al unirlas conseguiremos una melodía, un producto diferente y enriquecido pero que, sin embargo, carecería de significado sin sus partes.

De este modo entendemos nuestro trabajo. El Branding significa para Brancor la oportunidad de singularizar una marca en todas sus manifestaciones posibles, algo imprescindible en un mercado saturado de opciones infinitas. Por otro lado, el Wayfinding es mucho más que señalización: se centra en las personas y en la forma en la que conocen y se desenvuelven en su entorno, tiene en cuenta los procesos de orientación y movilidad, la percepción, la cognición y la interacción entre las personas y el medio físico. Un programa de señalética es, en definitiva, un grupo coordinado de ayudas sensoriales que acompañan a las personas a circular por un espacio de la forma más eficiente posible, sin necesidad de que éste sea conocido por el usuario.

En Brancor sabemos que la sinergia entre estas dos disciplinas enriquece el producto final, por eso llevamos a cabo proyectos de Branding y Wayfinding en espacios urbanos, arquitectónicos y naturales, transmitiendo el espíritu de la marca en todos los elementos que componen dichos espacios y orientando e informando a sus usuarios de la forma más eficiente a través del uso de todos los elementos sensoriales disponibles.