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Comercios

En el sector del comercio detallista debe ponerse especial atención en integrar la Identidad de Marca en el programa de señalética comercial de forma que favorezca la expresión de la marca en cada uno de los soportes y que, al mismo tiempo, contribuya a la creación de una experiencia de visita memorable. De esta forma, además de captar el espíritu del espacio y el posicionamiento buscado, se cumplen los objetivos de orientar, dirigir e informar a los usuarios. El concepto de “comercio detallista” es muy amplio y obliga a hacer uso de los conceptos sectoriales en cada una de sus distintas categorías: mercados, supermercados, hipermercados, zapaterías, ópticas, farmacias, librerías, tiendas de moda, perfumerías, tiendas de deporte, ropa de niño, gasolineras, áreas de servicio, joyerías, tiendas de música, tienda de regalos, agencias de viaje, etc. Dependiendo de a qué tipo de comercios nos estemos, en realidad, refiriendo, adoptaremos una u otra estrategia. Por ejemplo, en supermercados o en hipermercados el uso del branding y el wayfinding necesita un tratamiento muy especial dado la cantidad de variables que confluyen en su programación.

Partir del posicionamiento

Cuando pensamos en crear una marca o introducir un programa de señalética en un comercio detallista hemos de partir siempre de los siguientes elementos: qué tipo de tienda es, qué layout tiene, cuál es su visual merchandising y cómo enfoca las campañas, el posicionamiento estratégico, las diversas colecciones y la propia estacionalidad. Es diferente un tipo de tienda enfocada en la venta por impulso de una tienda con base Low Cost o de un supermercado. De este modo, el tratamiento de la marca o del programa de señalética va a ser diferente para cada uno.

Tipos de establecimientos según sus necesidades de señalética

Pensemos en un supermercado donde hay una visita fundamentalmente de hábito y aparentemente funcional, donde el cliente recorre los lineales para ir llenando su carro de compra; en este caso no sólo es necesario señalizar muy bien cada una de las secciones sino también crear elementos de señalética que lleven la atención del usuario hasta determinados productos que, en principio, no tenía previsto comprar. Si pensáramos en una tienda de venta por impulso, la señalética debería tener en cuenta unos flujos en tienda aparentemente aleatorios que permitieran a los usuarios cambiar de secciones y productos a conveniencia sin que, a su vez, perdiera en ningún momento la idea de cómo están estructuradas las diferentes secciones de la tienda.