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Museos y Centros Culturales

La señalética de museos y centros culturales tiene como objetivo principal acompañar al visitante por los diferentes espacios expositivos y por los servicios que ese espacio tiene disponible para sus visitantes. Por otro lado, ese programa de señalética ha de tener una especial atención a la hora de transmitir la identidad de marca de dicha institución y de no interferir con la obra expuesta o la actividad que se esté desarrollando en ese momento en el espacio cultural. Por estas razones este tipo de programas de señalética de museos y centros culturales ha de tener una estrecha conexión entre los desarrolladores del programa y los directores de arte o responsables de la marca de la institución. De esta forma, entre todos los responsables se conforma el programa asegurando que se evite la colisión con la obra expuesta.

En ocasiones, la temporalidad de las colecciones o la propia idiosincrasia de las actividades que se llevan a cabo puede llevar a la necesidad de incorporar un programa de señalética flexible y adaptable a cada una de las circunstancias que concurran en el devenir de la actividad cultural, de forma que se pueda adaptar el espacio y la señalética asociada en poco tiempo a la nueva estructura expositiva.

La marca del centro cultural

La marca de un museo o de un centro cultural va a competir a nivel local y a nivel internacional con otras marcas u ofertas similares de manera que ha de lograr diferenciarse de ellas y aportar un valor de marca que sea atractivo para sus diferentes segmentos de clientes. En muchos casos el valor de la marca proyectada atesora elementos de la propuesta arquitectónica, de la colección que contiene, de los servicios a los clientes o de la necesidad de los usuarios de decir que han estado allí.

Influencia que puede tener la señalética de museos en los resultados económicos

Cuando un usuario va a un museo tiene en mente, fundamentalmente, la visita a la exposición, ya sea esta temporal o permanente. Con este fin, la persona recorre los pasillos de las exposiciones siguiendo un circuito más o menos preestablecido. No está, inicialmente, en la mente del usuario la utilización de otros servicios del museo tales como restaurante, tienda, etc. Sin embargo, un buen programa de señalética para museos ha de ser capaz de potenciar el uso de estas unidades de negocio secundarias, desde el inicio del recorrido por las exposiciones hasta la salida de las mismas una vez concluida la visita, cuando se accede a la tienda del museo. Esta capacidad que tiene la señalética para orientar y acompañar al cliente, más allá del objetivo de visitar las exposiciones, influye de forma directa no sólo en los resultados económicos de la institución, sino también en la satisfacción del cliente derivada de una buena experiencia de visita.

Influencia de la señalética para museos en la imagen del museo o del centro cultural

Un museo o una sala de exposiciones ha de ser un espacio arquitectónicamente singular capaz no sólo de atraer la atención, sino de transmitir en sus fachadas exteriores y en sus exteriores inmediatos el tipo de museo que es. Sin embargo, una vez en el interior del recinto, el conjunto de elementos que constituyen el programa de señalética ha de ser capaz de conseguir tres objetivos bien diferenciados: por un lado, orientar a los usuarios en su recorrido por el espacio expositivo y de servicio; por otro, transmitir el posicionamiento de la marca existente; y por último, ser capaz de dejar todo el protagonismo a las diversas exposiciones y colecciones de arte que se albergan allí. La señalética para centros culturales o museos ha de ser capaz de sintonizar de forma directa con estos tres aspectos consiguiendo establecer un fino equilibrio entre las obras de arte expuestas y la necesidad que los usuarios tienen de orientarse en ese espacio.