Saltar al contenido

Parkings

Los aparcamientos de vehículos, ya estén ubicados en espacios exteriores o interiores, tienen el objetivo claro de eliminar los movimientos improductivos dentro del mismo, facilitar el acceso y la búsqueda de plazas libres y favorecer la salida de vehículos en el menor tiempo posible. La persona que está accediendo o saliendo del aparcamiento tiene una percepción del tiempo a menudo distorsionada y puede alterarse con facilidad. Esto incide, de forma directa, en un incremento de las sensaciones negativas en el caso de que el proceso sea dificultoso. Un buen programa de señalética de parking incluye una fase previa de análisis y de conocimiento en profundidad de los procesos de flujo de entrada y de salida de peatones y vehículos. Esto garantizará, posteriormente, a través de la señalética, una movilidad sin incidencias que optimice el tiempo empleado en las maniobras en el parking.

Es también importante contemplar el parking como una extensión de la movilidad en el exterior, ya que están interconectados y se influyen mutuamente.

La marca garantiza la calidad

Por un lado, cada vez más los usuarios de parking buscan un determinado tipo de parking o una marca determinada de operador que le garantice que tiene las condiciones necesarias para albergar su vehículo en las mejores condiciones. Por otro lado, la actual tecnología permite localizar en cualquier ciudad una marca de operador de parking determinada y, aún más, poder pagar la plaza, obtener descuentos o reservar una plaza en dicho espacio con antelación. Es pues, la marca de un operador de parking, un elemento claro para la decisión de ubicar el vehículo en dicha instalación.

Un espacio donde la experiencia de visita es muy relevante

En un aparcamiento, ya sea el de un centro comercial, de unas oficinas o un aparcamiento público, la experiencia de uso del espacio es fundamental a la hora de valorar la instalación, ya que si esta experiencia es negativa, influye muy negativamente en el resto de actividades que el usuario vaya a realizar.  Por un lado el usuario valora las características generales del propio espacio (es un espacio en general con poca luz y en subterráneos) y por otro, piensa que todo el tiempo que emplee en aparcar, localizar su vehículo, o salir del aparcamiento es un tiempo improductivo que resta de otras actividades menos funcionales y más atractivas para la persona. Por tanto, todo lo que hagamos para facilitar la localización del aparcamiento, facilitar las maniobras de acceso y salida del parking o localizar las plazas libres, encontrar los cajeros de tickets, etc., incidirá de forma directa en la satisfacción del cliente.

Señalética en parking para conductores y peatones

Una persona que aparca en un parking tiene siempre dos perfiles de comportamiento diferentes: el de conductor y el de peatón. Cuando la persona se comporta como conductor, empleamos para informarlos tanto elementos de señalética como de señalización, ya que su forma de pensar y operar tienen que ver como una continuidad de la conducción que ha ido  realizando en el exterior. Sin embargo, cuando deja el coche aparcado en una plaza libre y se dirige al exterior o al interior del edificio que ha ido a visitar (ya sea un centro comercial, un hospital o un aeropuerto), su comportamiento tiene que ver por un lado con la necesidad de recordar la plaza donde ha dejado el coche y por otro con encontrar el mejor camino para entrar en el edificio o salir al exterior. Tanto en su faceta de conductor como en la de peatón este usuario necesita una clara información y orientación para llegar a su destino, siendo los códigos que se dirigen a una y otra actitud del usuario diferentes entre sí.