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Parques de Atracciones

Los parques de atracciones y demás centros de ocio son espacios que se visitan de forma puntual en determinadas ocasiones. Se trata, por lo general, de espacios poco conocidos por el usuario debido a su escasa frecuencia. A ello debemos añadir que sus usuarios son, a menudo, adultos acompañados de niños y jóvenes que, por tanto, debe asegurarse la seguridad de todo el conjunto espacial; la señalética tiene un papel importante a la hora de favorecerla.

Un usuario de un parque de atracciones tiene la clara determinación de sacarle el máximo partido a la visita: ha pagado un precio relativamente alto y tiene previsto hacer el máximo de actividades en las horas que destina a pasar en dicho lugar. La presencia de la marca se extiende por todo el parque no sólo con su marca principal sino con las submarcas derivadas de la arquitectura de marca. Se hace necesario un programa de señalética que sea capaz de orientar e informar a los usuarios de forma ágil, universal y efectiva, disminuyendo la incertidumbre y la inseguridad que genera un espacio desconocido. Por otro lado, tanto las diversas representaciones de la marca como la señalética debe contribuir, de forma directa, a la creación de una experiencia de visita memorable que acompañe a la propia actividad lúdica.

Tematización de la señalética

La señalética de un parque de atracciones tiene unas características especiales que la diferencia de otros tipos de programas de wayfinding y que tiene que ver con la necesidad de fusionar la orientación y la tematización de estos espacios. En estos lugares nos enfrentamos a una gran contaminación visual y auditiva a la que se unen los potentes estímulos derivados del propio fin lúdico que tienen cada una de las atracciones, lo que dificulta a los diferentes elementos del programa de señalética captar la atención del usuario.

Fusionarse con el mensaje del parque

El programa de señalética ha de ser capaz de fusionarse con la marca y la tematización propia del parque. Por ejemplo, en un parque de atracciones como pueda ser Disneyland, el programa de wayfinding ha de ser capaz de informar de todas las posibilidades y servicios disponibles y orientar a los usuarios en su recorrido lúdico durante toda su estancia en el recinto, sin por ello afectar a la calidad de la propuesta del universo Disney allí desplegado. Al mismo tiempo ha de desplegar la marca Disney en todo el recorrido como elemento de confianza y permitiendo que los usuarios capten las diversas representaciones de la marca en la visita y en sus selfies. Para lograr estos objetivos utilizamos todos los recursos a nuestro alcance, desde las propias atracciones, que en sí ya constituyen un importante elemento de referencia a la hora de orientarse, hasta los uniformes de las personas que gestionan el espacio o la creación de códigos de color diferentes para cada una de las áreas de tematización. Todo cuenta en estos espacios a la hora de acompañar al cliente en su viaje y que no se pierda ninguna de las atracciones o servicios que se le ofrecen.